lunes, 25 de septiembre de 2017

LOS 7 RAYOS


RAYO I

Este rayo corresponde al principio del Atma en el hombre y de la Naturaleza, y es la expresión de la voluntad y la decisión. Es curioso que tenga un ligero predominio de la fuerza negativa o “femenina” en la 
Naturaleza. Su regente en la hueste Dévica es el Arcángel Michael, “que es como Dios”, el capitán de las huestes del Señor, la fortaleza o poder de Dios. Su símbolo es un círculo con un punto en el centro, su joya es el diamante; entre las plantas, el roble. El animal de este rayo no es conocido en realidad, pero la Sra. Besant pensaba que pudiera ser el toro sagrado de la India. Su inspiración es la gran religión de la India, el Hinduismo, y su método de curación es la voluntad. El planeta Marte le pertenece y probablemente el signo zodiacal, Aries. Si es Marte que predomina en su acción personal, hay tendencia a hacerse dramático; si es Aries, se vuelve más magnético.

Sus grandes cualidades son fortaleza, valor y perseverancia. Sus “faltas”, en los indesarrollados, son arrogancia, obstinación y tiranía. Por lo tanto las cualidades especiales que debiera desarrollar este rayo son paciencia, compasión y humildad.

RAYO II

Este rayo corresponde al principio de Buddhi. Es el rayo del Instructor Mundial, y también el rayo fundamental del Logos de nuestro sistema solar. Es el único rayo en el que están siempre equilibradas las
energías positivas y negativas. Su regente en el reino angélico es el Arcángel Gabriel, el “mensajero de Dios”, (comparad al Hermes Griego) el que dio el mensaje celestial a la Virgen María. Se lo representa frecuentemente portando un lirio en su mano, que es la flor de este rayo. También le pertenecen los árboles lima y tulsi de la India, del que se hacen rosarios. Su joya es el zafiro, y su símbolo es la cruz, que no es únicamente Cristiana, sino también pre Cristianos. El animal de este rayo es el elefante. Creo ver una ligera conexión entre la forma y contextura de la trompa del elefante y el pétalo del lirio arum.

Su nota-clave es amor-sabiduría y la religión que ha influenciado especialmente es el Budhismo, la fe que nunca ha perseguido. Sus virtudes especiales son la sabiduría intuicional desarrollada mediante el amor, un poder de perseverancia más bien que fortaleza, y una suave serenidad. Las personas del Segundo Rayo, poco desarrolladas tienden a ser rígidas, altivas e indolentes. Por lo tanto tienen que desarrollar compasión, energía y entendimiento. En su visión filosófica pueden ser sintéticos, analíticos, artísticos o filantrópicos. Su planeta es Mercurio, y creo que el signo es Libra.

RAYO III

Este rayo corresponde al principio del Manas Superior. Tiene un ligero predominio de la energía negativa o femenina, Su símbolo es el triángulo equilátero y su joya es la esmeralda. Los Rayos Primero y Segundo tienen algún aspecto distinto de los otros cinco. El Primer Rayo es regido por el futuro Manu de la Sexta Raza Raíz, el Segundo por el futuro Bodlhisattva. Los otros cinco permanecen bajo la supervisión del futuro Maha Chohan. Es un rayo de “amor” como son el Segundo y el Sexto. Todos los rayos tienen distintas maneras de amar.

La persona del Primer Rayo tiende a amar a pocos muy profundamente y es muy fiel en su amor. La del Segundo Rayo es más universal en sus afectos.

El animal perteneciente al Tercer Rayo es el ciervo. Cuando yo residía en “The Manor” en Australia,
he oído decir a C. W. Leadbeater que el vio incidentalmente que el ciervo era del tercer Rayo y también que la flor es la rosa. Creo ver una conexión entre los aterciopelados pétalos de la rosa y los dulces ojos del ciervo, como también entre la cornamenta de éste y las espinas de la rosa. La religión, bajo la influencia de este rayo, es la de Zoroastro y también la ciencia de la Astrología era practicada científicamente por los antiguos, probablemente para fines curativos. No sé cuál es el Arcángel de este rayo; tal vez sea el ángel Uriel, la “Luz de Dios”. Este rayo posee una amplia y lúcida manera de ver las cosas, y se destaca por su agradable comportamiento en palabras y hechos y por su aptitud para decir la palabra precisa en el preciso momento. Sus defectos son el orgullo y cinismo. Por lo tanto tiene que cultivar las virtudes de simpatía, devoción y exactitud. El planeta Neptuno se halla balo su influencia como también el signo Cáncer.

RAYO IV

Este rayo, situándose entre la más alta trinidad y la “inferior”, es el rayo del equilibrio y la armonía y por consiguiente de la belleza. Muchos artistas pertenecen a este rayo, y sus miembros son propensos a oscilar entre los extremos de la exaltación a los de la desesperanza. Su símbolo es el cuadrado y el compás de la Francmasonería, pues la Francmasonería data de tiempos muy antiguos, y la antigua religión de Egipto era una forma de él. Su joya es el jaspe o ágata, y el animal de este rayo es el gato tribal, notable por la gracia de sus movimientos, como puede verse en la familiar gatita y sus gatitos.

La gente de este rayo, a causa de su tendencia de oscilar de un extremo a otro, tiene gran vivacidad y coraje, y generalmente, un corazón muy afectuoso. Son buenos como autoridades (mandatarios) aunque tienden a la violencia y al dramatismo en la acción. Este rayo rige al planeta Júpiter y al signo Géminis aun cuando a mi parecer, Leo le corresponde más. Quizás el ángel Zadkiel, a quien la tradición atribuye haber detenido el brazo de Abraham cuando estaba por sacrificar a su propio hilo, es su ángel guardián. Las personas dramáticas de este rayo pueden ser buenos actores; los de mayor devoción suelen anhelar ser mayordomos, y los más autoritarios resultan espléndidos guerreros.

Sus defectos son turbulencia, ira y con frecuencia, pereza. Por lo tanto tendrían que cultivar auto-control, equilibrio y serenidad.

RAYO V

Este rayo es esencialmente mental, de un tipo muy analítico, de modo que muchos científicos se 
hallan en él. Ellos procuran tratar con “hechos” y son exactos. Su acción mental puede ser de cuatro tipos: teórico, experimental, reverencial o espectacular. Su signo es la estrella de cinco puntas, signo eminentemente humano, y su joya es el topacio. Su propensión de reunir conocimientos detallados con exactitud y paciencia puede verse en todos los trabajos de Leadbeater, quien fue originariamente de este rayo. El ama y desea saber. 

Las personas desarrolladas de este rayo son justas, exactas e independientes; las menos desarrolladas son de mente estrecha, duros y envidiosos. Las virtudes que les corresponde cultivar son: amplitud mental, reverencia y clemencia.

Este rayo influencia al planeta Saturno. Quizás el ángel sea el Jofiel, el “gran árbol del conocimiento”.

RAYO VI

Este es un rayo popular porque ha inspirado tantos hombres santos, en especial a Cristianos. Pues la
religión Cristiana ha nacido bajo su auspicio. Tal vez haya sido el ángel Samuel del que se dice ha aparecido a nuestro Señor durante su agonía en el jardín de Getsemaní, para asistirlo. Su símbolo es la rosa y la cruz, y su joya es el rubí. Su cualidad dominante es devoción, pero también este rayo es de “amor”, pues la devoción no es lo mismo que amor. Devoción significa una intensa adhesión y lealtad a una persona, un ideal o un objeto. Cuando un devoto es tocado por el instinto dramático, puede ser un notable mártir. El espíritu de devoción puede tomar una de dos formas, sea dedicada a una Deidad, impersonalmente, o hacia una alta forma personal. El poeta Goethe cita estas dos formas de devoción, y también el señor Sri Krishna en el Gita.

El animal de este rayo puede ser claramente distinguido, es el perro, epítome de la devoción, aún hacia un dueño cruel. El planeta Venus es regido por este rayo y también el signo Tauro. Las cualidades de este rayo son reverencia, gentileza y sinceridad. Sus defectos son sectarismo, fanatismo y superstición. Las cualidades para ser cultivadas son tolerancia, abnegación y pureza. El reinado del Sexto Rayo puede haber sido responsable de la extrema devoción de tantos cristianos santos y su exaltación en todas las formas de pureza. Su método de curación es la plegaria, y su correspondencia es con el cuerpo y el plano astral.

RAYO VII

Se le denomina a veces el rayo ceremonial, y es el que viene a destacarse ahora. Corresponde a nuestro yo físico y al mundo físico. En realidad, su gente en general, es la que más aprecia el mundo físico. También se le llama del servicio ordenado, porque por su amor al simbolismo y a la acción ceremonial, atrae hacia nuestro nivel, energías de los mundos interiores, especialmente el auxilio de los Devas. Hay dos formas de mentalidad en este rayo: aquellos que se encantan con todas las formas de la simbología y otros que aman efectuar un trabajo mágico mediante palabras y acciones, que es el significado real de toda ceremonia ordenada. Su símbolo es la Svástica, girando hacia la derecha. La svástica de Hitler giraba de otro modo, que es un signo de magia negra, no de la blanca,

Su joya es la amatista, y su método de curación, alguno de los medios físicos, como drogas, masaje, 
dieta, etc. Su ángel guardián es el Arcángel Rafael, el gran curador. Una persona sensitiva me contó que hallándose enferma en un hospital, vio una hueste de ángeles revolotear en torno de cada cama en la guardia, bendiciendo a sus ocupantes.

Las cualidades especiales de este rayo son: orden, armonía y gracia; sus defectos son: Ultra ortodoxia, presunción y ligereza (superficialidad). De manera que los que adolecen estos defectos, debieran cultivar la amabilidad, el sentido de unidad y el amor. El Séptimo Rayo tiene una ligera preponderancia de la energía negativa o femenina, y se halla especialmente ligado al Primer Rayo y estos dos pueden realizar fácilmente el trabajo de uno u otro de ellos. También el planeta Urano se halla en su influencia.

Páginas vistas en total

Follow by Email